🎧 Post en voz · Movimiento Esencial
Este post también está disponible en formato audio y vídeo para que puedas escucharlo y practicar con calma.
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🗓️ Llegamos a este mes · Apertura
Este año, por Reyes, quise regalarte algo sencillo y práctico:
un Calendario de Movimientos Esenciales para recorrer juntas el año, mes a mes, sumándole conciencia al movimiento.
La intención de este calendario es: habitar cada mes desde el cuerpo, explorando una práctica que acompañe la energía del momento y la forma en que la vida se está moviendo ahora.
Enero abre el recorrido...
Y lo hace con una invitación suave y esencial: orientarnos, escuchar desde dónde queremos avanzar y permitir que el primer paso nazca con sentido.
Este mes nos acompaña el Movimiento Proyectivo.

Enero llega después de un tiempo intenso: encuentros, celebraciones, palabras compartidas, rituales colectivos. El cuerpo ha estado muy disponible, orientado a la relación, al intercambio, a lo social.
Y poco a poco aparece un movimiento distinto, suave y natural: el cuerpo pide recogerse.
Pide espacio, pausa, simplicidad. Pide volver a sentir su eje.
Observa si esto también te ocurre a ti en este momento.
Si tu cuerpo pide bajar el ritmo, simplificar, volver a casa por dentro antes de avanzar.
Este inicio de ciclo trae una sensación clara: una orientación que nace sin prisa, sostenida desde dentro.
Un volver al centro para reconocer desde dónde se quiere avanzar y dar el siguiente paso, antes de proyectarse hacia fuera.
La energía del cierre aún está presente y, al mismo tiempo, asoma la apertura del año que comienza. Ambos movimientos conviven.
Enero invita a mirar con amplitud y a sentir con calma.
Aparecen preguntas que nacen de forma espontánea:
En el cuerpo, esta energía se vive como una mezcla de sensibilidad y claridad. Surgen ganas de ordenar, de simplificar, de reconocer lo esencial. La intención empieza a tomar forma desde un lugar más enraizado.
Este mes nos acompaña el Movimiento Proyectivo.
Una energía que conecta con la capacidad de orientar la vida, de mirar hacia delante con presencia y coherencia.
Proyectar, en este contexto, significa dar dirección al movimiento, tanto interno como externo. Permitir que la visión se dibuje con trazos suaves, sostenida por lo que ya está vivo y latiendo dentro de ti.
Este movimiento se manifiesta en lo cotidiano cuando:
Este movimiento nace del cuerpo que se orienta. De un cuerpo que se alarga, se expande y avanza con sentido, conectado a su centro.
Cuando esta energía se lleva al cuerpo, el Movimiento Proyectivo se convierte en una danza vital.
En el cuerpo, el Movimiento Proyectivo se vive como una danza que alterna entre dos complementarios:
La atención se posa en el eje.
Desde ahí, el cuerpo comienza a orientarse: la mirada se alarga, el pecho se abre, la columna acompaña y el movimiento encuentra una dirección clara.
La cualidad de este movimiento invita a alargar, a dirigir la mirada, a dejar que el pecho y el eje acompañen el vaivén natural del cuerpo.
Así, la proyección se convierte en una experiencia sentida.
El impulso de avanzar nace desde dentro, se expresa hacia fuera y regresa una y otra vez al centro que lo sostiene.
Cuando el Movimiento Proyectivo se habita con presencia, algo se ordena: la proyección se vuelve más clara cuando está conectada con el centro.
Enero nos invita a danzar esta manera de orientarnos: escuchar primero el cuerpo y permitir que el primer paso emerja
Ritual del movimiento proyectivo . Proyección consciente
Regálate este ritual durante el mes de enero como un pequeño juego.
Bastan entre 5 y 10 minutos al día para explorarlo con calma.
Colócate de pie. Siente el apoyo de las plantas de los pies en el suelo y permite que el cuerpo se alargue suavemente.
En la inhalación, date permiso para crecer hacia arriba.
La columna se alarga, los brazos se sueltan, el cuerpo encuentra espacio.
En la exhalación, deja que el movimiento fluya hacia delante de manera orgánica. La cabeza se libera, los hombros caen, los brazos acompañan y la columna dibuja una curva que sostiene la respiración.
En la siguiente inhalación, regresas a la verticalidad. El pecho se abre, el cuerpo se recoloca en su eje.

Al exhalar, permite que la columna se funda hacia delante, como si el hielo se deshiciera poco a poco.
Continúa entrando en este vaivén natural: te abres y te recoges, como una respiración que se vuelve visible.
Cuando el movimiento se integra, deja que aparezca la proyección.
En cada inhalación, el cuerpo marca una dirección amplia y disponible. En la exhalación, regresas al centro, recogiendo la energía.
Comienza a explorar este movimiento pivotando sobre el pie izquierdo.
Al inspirar, la pierna derecha avanza y el cuerpo se orienta.
Al exhalar, vuelves a tu eje.
Te miras y miras el mundo. Miras lo que se abre delante.
Sientes hacia dónde se orienta tu energía.
Tras unos minutos, deja que llegue la música. Permite que la estructura se diluya y que el Movimiento Proyectivo te lleve a tu propia danza.
Cuando el ciclo se complete, regresa al centro y detente.
Siente el cuerpo. Siente la proyección , el foco y la dirección en movimiento
Permanece unos minutos respirando. Siente qué ha provocado en ti este movimiento.
Observa cómo te encuentras ahora al finalizar la práctica.
Sin buscar respuestas, permite que el cuerpo exprese su sentir a través de la palabra, escritura.
Cuando lo sientas, dirígete a tu bitácora o a tu cuaderno del aprendiz y escribe unas líneas.:
¿Qué has descubierto hoy al moverte?,
¿Qué sensaciones permanecen al finalizar?,
¿Cuáles son las preguntas que se abren desde la experiencia?.
A veces una palabra, una frase o un dibujo son suficientes.
Esta danza ritual, repetida día a día, permite que el movimiento se transforme en aprendizaje vivo.
En tu momento vital actual —personal, profesional o relacional—,
¿qué Movimiento Proyectivo te pide ser explorado ahora?
¿Cómo resuena en tu cuerpo cuando lo nombras y lo mueves?
Durante enero, observa:
El Movimiento Proyectivo acompaña decisiones, conversaciones, pasos pequeños y visiones amplias. Cuando lo recuerdas en lo cotidiano, la acción se vuelve más coherente y el ritmo más propio.
Este movimiento te acompaña durante todo el mes de enero.
Puedes volver a él cada vez que lo necesites como una forma de anclar tu aprendizaje en el cuerpo y recordar desde donde quieres moverte.
Forma parte del Calendario de Movimientos Esenciales, un mapa vivo que se despliega mes a mes, y te invita a recorrer el año desde el cuerpo, sin prisa y con presencia.
Esta propuesta es una invitación a moverte con conciencia, a permitir que el cuerpo participe en la forma en que aprendes, decides y avanzas. A dejar que el movimiento abra comprensión, claridad y acción desde un lugar más encarnado.
Porque cuando el movimiento se vuelve consciente, algo se ordena por dentro. Y desde ahí, la acción nace de otro lugar.
Como suelo decir:
la conciencia precede al cambio.
Y cuando el cuerpo participa, el aprendizaje deja de ser solo una idea y se convierte en experiencia.
Por ahora, deja que esta carta de enero te acompañe.
Permite que el movimiento haga su trabajo.
El recorrido continúa. 🌿
👉 Escríbeme o visita www.movimientoesencial.me para saber más.

Fundadora de Movimiento Esencial. Coach PCC-ICF Especialidad en el ámbito Corporal – Emocional. Facilito y acompañante procesos transformacionales individuales y de equipos. Exploradora del movimiento, del proceso relacional, de la participación-acción, lo que me inspira a re-crear la vida y conectar con la pasión, ilusión, motivación que habita dentro de cada persona y de cada organización. Socia directora de ReCrea SCA y de la Escuela Internacional de Aprendizaje en movimiento ME.
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